Ahumados y Grand Cru

Cocinar lento es la excusa para alargar el asado con amigos y probar cervezas . Ese es el plan de este posteo y puede ser el de tu finde. 

Nos subimos a la moda de los humos. Tal vez habrás notado que, de a poco, fueron llegando al país las clásicas smokehouses norteamericanas. Aunque no lo creas, en la Argentina -el terruño del asado- está pegando fuerte otra manera de hacer las carnes a la parrilla. Disfrazada de tendencia nos llega una de las técnicas de cocina más antiguas: la del ahumado. Cómo ahumar en casa y darle una onda diferente a un vacío a la parrilla. Además, dos cervezas Grand Cru que van muy bien con los humos.

Este recurso se utilizaba para que la comida durara más y para darle más sabor. En nuestra era, eliminamos el objetivo de conservación, porque claramente tenemos formas modernas de refrigeración, ¡y porque no te vas a aguantar! Vas a querer probarlo ya. Aunque en realidad, ahumar tampoco es tan rápido: se trabaja con calor indirecto, que no tenga una brasa prendida es la clave. El proceso de puede durar varias horas (salvo que cocines con humo líquido y humo en polvo), lo que significa más tiempo también para degustar cervezas. Vamos a empezar con Diekirch Gran Cru, una belleza de color ámbar que nos llega desde Luxemburgo. Una combinación de maltas tostadas y lúpulos le da un carácter auténtico. La capa de espuma es aireada y de baja persistencia. Ligera, con un leve aroma a caramelo que contrastan con un final sutilmente amargo. 

El kit básico del ahumador

Cocinar con humo nos asegura una carne jugosa, rica en matices, aromas y sabores. Esto se trata de jugar con maderas y hierbas para darle un sello propio a tu vacío a la parrilla. Las técnicas de ahumado no siguen pautas fijas. Algunos lo realizan en un barril de vino viejo. Otros, en el hermoso tacho ahumador que también estamos viendo cada vez más. ¿Y en la parrilla de casa cómo lo hacemos? 

Los ingredientes básicos son dos. Un leño. De eucalipto, sarmiento, quebracho blanco, espinillo…cada especie le dará una intensidad diferente. Y hierbas frescas o secas. Mientras más frescas, más humo, por eso tenés que usar menor cantidad. Estragón, tomillo, cilantro, hojas de limón. Probá con romero recién cosechado, queda increíble. Hasta podés cultivar algunas plantitas aromáticas en macetas y tener tu propio “huerto urbano”.

Cada mordisco evoca a las hierbas y la madera con las que mimamos la carne. Y en cada trago, para acompañar esta explosión de sabores, inclinate por una Señora cerveza: Hoegaarden Grand Cru. Consistente, esta white beer belga se destaca por sus aromas cítricos, que equilibran su alta graduación alcohólica de 8,5%. En su cuerpo lleva un poco de vainilla, la bruma y el dorado de la familia Hoegaarden. Es una gran compañera para comidas donde abunden carnes saladas, por eso es la elegida para hoy. Sólo te falta un recipiente que tape la carne para concentrar los humos. Y varias horas de disfrute en este asado XL.

¡Aplausos para el ahumador! 

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