Lata&libro: un instante para vos

Festejaste a pleno Navidad, fin de año y hasta Reyes. Llenaste el casillero de familia, parientes lejanos, amigos y amigos de amigos para rato. Si estás pasado de socializar, hacé realidad uno de nuestros deseos para 2020: más tiempo para vos.

“La cerveza es intelectual. Qué lástima que tantos idiotas la beban.” Dicen que Bradbury inmortalizó estas palabras acerca de nuestra bebida favorita.Y no fue el único. Varios escritores y pensadores de nivel mundial se han expresado a favor de la cerveza, como una delicia que hay que adorar. ¡En sus libros y en su vida real! Retomamos esta vieja conexión de la birra con la bohemia y te invitamos a tomarte una pausa creativa con este ritual. Abrirte una lata de cerveza y disfrutarla mientras se pasan las hojas de un libro. O después de mirar al horizonte, por inspiración, para lanzarse a escribir.

La birra y las letras

En muchas obras literarias se habla de ella. De referencias al consumo y la cultura cervecera de la época a los procesos de producción y las recetas de diferentes estilos. Incluso desde antes que se inventara el alfabeto. Desde la escritura cuneiforme mesopotámica (la forma más antigua de expresión escrita) a autores contemporáneos, pasando por la literatura monástica que difundió a la cerveza como la bebida principal de la Europa Medieval. Shakespeare dijo que la mejor cerveza está donde van a beber los monjes.

El ensayista Stevenson le dedicó un poema a la cerveza de brezo, una especialidad escocesa con mucha historia. La hacía una tribu del norte con el arbusto que crece en las laderas, desde tiempos del Imperio Romano. Estas flores fueron el precedente del lúpulo que se utiliza hoy. Y su receta, un secreto que se pasaba de generación en generación.

Bukowski, el escritor estadounidense símbolo de la literatura independiente, firmó un poema llamado “Cerveza”. En otros versos, el irlandés O´Brien llama a la cerveza “la amiga del trabajador”. Edgar Allan Poe también le hizo una poesía.

Leer y beber

En el primer capítulo de la recién estrenada temporada 2 de You, el protagonista consigue un trabajo en una librería gracias a Crimen y Castigo, el libro que llevaba en su mochila cuando lo entrevistan. ¡Hasta el personaje principal de esta genial historia de Dostoyevski hace varias menciones a la cerveza!

No te digo que te pongas a leer una novela rusa si hace rato que no te llevas con los libros.  ¿Qué tal una ambientada en Nueva York? Para maridar tu lectura de verano: una IPA, el estilo cervecero que rescató el movimiento craft norteamericano (en este posteo te contamos todo sobre ella). Una birra que vive su pico creativo, y que hoy vamos a probar en clave andina.

Vamos a la trama. Un joven arquitecto que va contra los convencionalismos y los prejuicios para defender su visión artística. El relato sigue la lucha de su estética personal ante una sociedad que condena al que se aleje de la tradición.  

Año Nuevo: La hoja en blanco

Si llegaste tarde al famoso balance de fin de año y todavía no te retiraste unos minutos con vos mismo, este es un buen momento para una reflexión creativa. No hace falta que te sientes a romper la cabeza. Ni hacer la temida to do list o la falsa promesa de “año nuevo, vida nueva”. Simplemente, 2020 puede presentarse como un libro en blanco. Ideal para jugar a la escritura automática. O escribir sin tener una idea previa. Un ejercicio que se propone en los talleres de escritura terapéutica.

Para visualizar esa metáfora, nada mejor que estrenar un lindo cuaderno. Un anotador artesanal. Si ya sos 100% digital, hasta el hecho de escribir varios párrafos a mano puede ser interesante (yo, por ejemplo, cada vez me entiendo menos la letra, aunque siempre me dijeron que era un jeroglífico). Dejar que fluyan las palabras, registrándolas tal y como se nos aparecen. Este ritual era recomendado por André Breton, el padre de los surrealistas, para conectarse con el inconsciente. 

Otra forma es ponerle un título al cuaderno. Una palabra clave que será tu disparador. Desde algo sin relevancia hasta tu meta para 2020, el área que quieras trabajar. Tu foco de energía.

A ver qué sale. De adentro. Acompaña un trago refrescante de una cerveza de trigo. Abstraete en el paisaje dibujado en la lata de Patagonia Weisse y creá. Esa puede ser una linda locación para tu historia. No te fijes en la coherencia lógica, se trata de obtener algo así como un dictado de tu interior, sin el control de la razón.

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