Viví Oktoberfest en tu casa

El ritual cervecero más grande del mundo tuvo su edición 186. Aprovechamos este fiestón de Munich que pone en valor las tradiciones bávaras para degustar dos de sus birras oficiales.

0’ Zapft is! Con esta frase en dialecto de Bavaria, desde 1950, cada otoño se inaugura Oktoberfest. La boca del alcalde de Munich es la encargada de pronunciarla, luego de abrir el primer barril a los martillazos. Así lo dicta la tradición, es que ante todo, esta es una fiesta de la cultura regional. Una celebración que visibiliza el trabajo de las innumerables cervecerías muniquesas, de las marcas reconocidas internacionalmente a las pequeñas fábricas artesanales.

Este año, el festival de cerveza más famoso del globo recibió más de 6 millones de visitantes, desde Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Austria, Países Bajos, Suiza, Italia, Australia, Suecia, Dinamarca y Argentina, por supuesto. Todo sucede en un ambiente relajado y familiar que también tiene atracciones especiales para niños. Oktoberfest se va actualizando y comparte códigos con los festivales más importantes del planeta, como la sustentabilidad. Esta vez se redujo el consumo de electricidad y de gas, así como se incorporaron opciones de comida vegetariana y vegana. Para el live stream, las Oktoberfest Webcams mostraron el disfrute en vivo.

Así mismo, hay cosas que no cambian, como la calidad de la cerveza.  Sólo se sirven seis birras en todo el predio de Oktoberfest. Así lo dicta la costumbre: se debe beber exclusivamente cerveza de Munich. Cada año, Augustiner, Hacker-Pschorr, Hofbräu, Löwenbräu, Paulaner y Spaten presentan su nueva Wiesn beer. Seguí leyendo y enterate cuáles podes pedirte en Craft Society.

Spaten: la inventora de Münchner Hell

Fundada en 1397, esta cervecería es la creadora de la Munich Hell. Desde que la introdujo en el mercado en 1894, con el objeto de competir con las cervezas estilo Pilsner, es un bestseller.

Durante Oktoberfest se la encuentra en Schottenhamel tent, donde se lleva a cabo la inauguración del festival. También la sirven en otras carpas principales como Marstall, Ochsenbraterei, Glöckle Wirt, Goldenen Hahn, KalbsbratereiWirtshaus im Schichtl. “Original de Munich”, lleva escrito la etiqueta de Spaten Hell. Es una de las marcas más identificadas con esta ciudad referente, y por ende, con su Oktoberfest. De color dorado, cristalina, con un espuma blanca y cremosa, tiene un aroma balanceado entre la malta y el lúpulo. En boca se percibe con un poco más de intensidad el amargor. Ligeramente dulce, por su perfil maltoso, en el que predominan los sabores a grano. De cuerpo medio y carbonatación media, siempre con muy buena «tomabilidad», ya que su final es suave y amable.

Si te vas a mandar una party, pedite el pack de 24 ítems con 10%off. Y ya que estás, los vasos: steins concebidos para brindar, híper resistentes a los choques de copas. Rendidores. La fortaleza y la capacidad son sus virtudes. Los chopps Spaten, además de divinos, son musculosos. Le dieron duro al CrossFit para estar re fuertes. Una manija para agarrarlo con firmeza (nada peor que eso de perder tu vaso en la fiesta) y conservar el frío de la cerveza, sin traspasarle la temperatura de las manos. Es el mug oficial de Oktoberfest. Vienen de a seis, así que si estás pensando en mimar a los tuyos y darles un souvenir en tu house-Oktoberfest, cada uno se puede ir con el suyo.

La famosa prima: Spaten Optimator

Para el deleite podemos irnos por otra gran favorita de Munich, una especialidad bávara llamada Doppelbock. Una Spaten diferente que nos hace descubrir otros perfiles de sabor, más complejos, con mayor graduación alcohólica: para paladares curiosos, Spaten Optimator. También permite incursionar en el mundo del maridaje, es excelente para acompañar carnes embutidas. Probemos con una tabla de charcutería, o unas rodajitas de lewerbust, con un toque de mostaza y pepinillos caseros para esta lager alemana oscura de reflejos rubí; maltosa, con aroma a tostado y caramelo. ¿Su espuma? Abundante y cremosa.

Regla cervecera para no olvidar: todas las cervezas que terminan en ATOR son las Doppelbock alemanas, o Doble Bock (bock hace referencia a cervezas con una graduación alcohólica mayor a 6,3%). Las doppelbock se encuentran por encima del 7%. Este estilo nace con los monjes que agregaron malta a la cerveza para que sus propiedades alimenticias fueran mayores, aunque claro, más malta equivale a más alcohol. La gente empezó a llamar “pan líquido” a esta cerveza. Como puede esperarse, en este estilo resaltan los aromas y sabores a malta, mientras que el lúpulo casi no se deja sentir. En boca es suave.

La auténtica Löwenbräu

Volviendo a las carpas de Oktoberfest, aparece otra eminencia: Löwenbräu. Se dice que esta cervecería arrancó en el siglo XIV, y en el XIX se convirtió en Ia fábrica familiar más grande de Munich. El león de su logo nos recuerda al animal de poder que figura en el escudo de Baviera. En su bandera hay rombos de un color celeste, a desempolvar el mantel de cuadros para seguir el dress code.

El felino también está en la entrada de la carpa de Löwenbräu, que además está disponible en Schützen tent y Haxnbraterei. Se trata de una tradicional cerveza tipo lager ligera de Munich, elaborada según la ley de pureza alemana (Reinheitsgebot). De sabor complejo y refrescante, esta cerveza presenta un estilo dulce que persiste en el paladar. La World Beer Cup 2016 la coronó como la mejor Helles estilo Munich del mundo, otorgándole la medalla de oro.

A lo grande: encargate el barril Löwenbräu de 5 litros, con el tigre tatuado, y dejalos a todos mudos. Viene con el dispenser y podés pedirte el pack que trae las copas Löwenbräu de 300ml.

3 concejos del CEO de Munich Brewery Club

Manfred Newrzella nos deja en claro qué hacer y qué no para un auténtico Oktobefest.

1. Hasta dónde servir: hay que verter la cerveza hasta cubrir el sello que lleva impreso el vaso, el resto es para la espuma.  

2. Cómo agarrar el chopp: no debes ponértelo como un guante, tómalo firme del asa.

3. No hay que beber todo el mug de un solo trago. Tampoco tomar del zapato ni hacer otras bobadas que desvirtúan el festejo. Olvidate del fondito, hay que abandonarlo porque seguramente ya sea un caldo, los alemanes del norte lo llaman “nieve en el vaso”.

A esta altura del año, al menos en un tema, el mundo se pone de acuerdo: ¡a tomar buena cerveza alemana!

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