3 cervezas de trigo para inaugurar la alta temporada de terrazas

Si tenés deck y sos el que pone la casa, te tiramos una para las juntadas de primavera: refrescantes y livianas, las birras de trigo son lo más para tomar en manga corta y en exteriores. Nuestras elegidas de sus dos escuelas más famosas y una argentina. 

La coreografía de una cerveza de trigo es irresistible. Abrimos una white beer y todo lo que sucede es hermoso. Primero hay que tener la copa de su estilo, para que al servirla se abra en todos sus rasgos. Tras una espuma blanca y densa, el paladar es refrescante y algo especiado; el cuerpo, etéreo. 

La vibrante acidez de este cereal las hace a medida de las reuniones al aire libre con solazo. En una tarde en la terraza, la galería, el jardín o el balcón francés de tu monombiambiente, son una excelente alternativa frente a las Lager: tienen una menor cantidad de lúpulo en su composición, por lo que son para los que pasan de los sabores amargos.

Con qué va bien

Si imaginamos la picada perfecta para esta situación…y para esta cerveza carbonatada de sabor ácido, sería con quesos untuosos, como un cremoso de cabra. En su aroma predominan la cáscara de naranja y el coriandro.
Si cuando eras chico te dabas una piña al paladar con el helado de banana split, probá servir una birra de trigo acompañada de rodajas de banana caramelizada, el crocante de un crumble de naranja, crema catalana y dulce de leche. 
Otra asociación directa son los sabores marinos. Nada como unas tapas con anchoas de Mar del Plata, un producto que los chefs volvieron a valorizar y poner de moda en las cartas de los bodegones palermitanos. Servilas con limón: el toque cítrico suma mucho a las cervezas de trigo. El maridaje gourmet lo dará un foie. Permitido y recomendado algo de picor. 

Había una vez

Un estilo de cerveza antiguo del que se tiene constancia de su producción desde hace 500 años en Baviera. Estuvo a punto de desaparecer, porque en aquel entonces el trigo estaba destinado a la elaboración de pan y la prioridad era la alimentación. Cuando se emitió la Ley de la Pureza de la cerveza de Alemania (1516), el trigo se reservó exclusivamente para los cerveceros reales, por lo que era la cerveza de la nobleza. 
Para entender a las de trigo, no hay que olvidar que este cereal aporta una mayor acidez, y por ello las witbier son más refrescantes que las que se elaboran solo con cebada. 
Se las conoce como cervezas blancas por el color de su abundante espuma, formada por pequeñas burbujas de gas carbónico que regalan una sensación de cremosidad. 

Cuáles probar en casa

Por tradición, existen dos grandes familias de cervezas de trigo: las belgas y las alemanas. Elegimos una de cada país maestro y la interpretación argentina que podés pedirte online en Craft Society.

1. Franziskaner Weissbier Hell

De las germanas vamos a esperar más densidad. Son alimenticias, ligeramente más oscuras y con aroma a clavo de olor. Como representante de la escuela alemana escogimos a Franziskaner Weissbier Hell, la cerveza de trigo más extendida y conocida en el mundo. Desde el sur de Baviera, se elabora según una antigua receta de esta región que lleva solamente malta de trigo y cebada, lúpulo, levadura y agua, como manda la Ley de la Pureza.Franziskaner Weissbier Hell trae un color anaranjado, turbio, con reflejos dorados. De abundante espuma e intenso aroma afrutado. Con un sabor suave que recuerda a banana y cítricos, refrescante. Dulce al final de cada trago.
No te pierdas el ritual de servirla en su vaso característico: 473ml en una típica cristalería Weissbier. Angosto y alargado, con un ancho que crece hacia arriba. La mejor forma de disfrutar una de las mejores cervezas de trigo alemanas es, sin dudas, en el vaso especialmente creado para ello.

2. Hoegaarden White

Las belgas son ácidas y refrescantes, con notas frutales y condimentadas. Nominamos a la belga Hoegaarden White. De color amarillo pajizo, espuma blanca y cremosa. En su aroma cítrico está la cáscara de naranja; en sus especias hay frescura. Sabor agradable dulce, afrutado, con notas amargas y poco cuerpo. Muy fácil de beber.
Medalla de Oro en la World Beer Cup 2016 a la mejor Witbier de estilo belga, Hoegaarden es una exclusiva y genuina cerveza de trigo, de consistencia ligera. Condimentada con semillas de cilantro y cáscara de naranja, de color dorado y espuma densa. Su sabor a malta de trigo otorga un amargor muy refrescante. Para hacerla bien, pedite los vasos Hoegaarden que tienen la medida justa para servir una botella de 330ml y una rodaja de naranja. 
Si son muchos, es una pasada comprarse el pack de 24 ítems con 10%off. 

3. Patagonia Weisse

En nuestro país se elabora una auténtica cerveza tipo Belgian witbier con su cremosidad característica. Patagonia Weisse logra una complejidad en aromas y una elevada refrescancia, con bajo amargor y cuerpo liviano. 
Su acidez característica se complementa muy bien con escabeches. Platos bien condimentados también son infalibles, ya que el coriandro de la cerveza realza los sabores especiados. Si ya estás en los postres, pensá en alguna torta cítrica como Lemon Pie. 

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